

Esta maravillosa finca fue construida en el año 1920 con la estética propia ibicenca tiene unas maravillosas vistas a la bahía de san antonio. Su naturaleza empedrada, el color blanco y sus plantaciones hacen de este espacio la delicia de cualquier público que ame la isla de ibiza. Cuenta con un en ruinas que le otorga ese punto rústico a cualquier evento.
Este espacio se encuentra habilitado para la celebración de ceremonias y/o aperitivos. Recomendado para aquellas parejas que quieran disfrutar de una velada diferente y muy autóctona.
Al estar anexo al restaurante es un sitio muy especial perfecto para los primero momentos del evento o las fotos de los novios.
